30.4.09

A SABER...

Cuando la ví el viento se empecinaba en recordarle a mi nariz que aquí hay muchas cosas con mal olor. Mientras la nena jugaba con una bolsa de agua pura. Sobre la acera miles de pasos se apresuran, pasos de todo tipo de personajes, actores de reparto de esta tragicomedia. La nena jugaba con su bolsa de agua y la botaba de a poquito, parte del espacio por donde se movia estaba mojado, un espacio no mayor a un metro cuadrado. Parecia que la nena en la ingenuidad de su juego marcaba su territorio con chorritos de agua purificada, miles de ojos se posaban sobre la niña y su solitaria forma de jugar en esta acera a las tantas horas de la tarde debajo de una pasarela de este neuralgico y maloliente lugar. Detras de las pasarelas el sol empezaba ese jadeo de colores cálidos. La forma de verla jugar me hizo sospechar que estaba sola, talvez olvidada. Si eso, olvidada. Miles de ojos parecian comprender lo mismo, ver lo mismo. Pero como todos seguí de largo. ¿Que habrá sido de la nena?

2 comentarios:

Masy dijo...

Un escenario como el que tu describes se repite en varios lugares de la ciudad, lo triste es solo somos espectadores... Nada mas que eso...

Saludos,

Engler Garcia dijo...

ciertamente asi es...

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