24.2.11

HISTORIA DE BURÓCRATAS, me la contaron

El tipo trabajaba en el banco estatal. Su trabajo consistía en contar dinero y al tener la cantidad exacta, confeccionar fajos. Una parte del proceso para destruir los billetes deteriorados que son retirados de la masa monetaria. Era su trabajo de ocho a cuatro, de lunes a viernes. Durante mucho tiempo. Pero hacía algo más. Descubrió un espacio que las cámaras sobre su cabeza no captaban. Se le caían billetes. Accidentalmente. Por lo menos una vez al día. ¿Y quién cuenta ese dinero cuyo destino es su desaparición? Él. Firmaba los reportes y los cintillos de los fajos. Era su trabajo. Ya se sabe cómo es la burocracia. Para destruir todo ese papel debe transcurrir un largo proceso que se extiende durante mucho tiempo. Los fajos se amontonan mientras tanto. Un día, desde la presidencia, necesitaban dinero. Para respaldar unos sobregiros. Lo solicitaron en efectivo y no había suficiente para cubrir la cantidad exigida. Recurrieron a esos billetes. Una especie de gracia presidencial. Los conteos no cuadraban. En los cintillos de los fajos con faltantes, estaba su firma. Lo despidieron. No lo procesaron penalmente. No habían pruebas contundentes, tan solo su silueta agachándose a cada poco. Ya se sabe cómo es el sistema judicial. Pero no le dieron las prestaciones que le correspondían por su trabajo de muchos años. Dicen los entendidos que en el banco estatal, las condiciones laborales son las más apetecibles del mercado de trabajo en este país tropical. Estos días, el tipo debe ser uno de los más felices al ver procesado penalmente al presidente cuya gracia terminó con su trabajo de burócrata bien pagado. Estoy seguro y si todo termina como  es previsible, el día que el sistema judicial dicte sentencia, saltará como loco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dejo constancia de mi visita. Buena historia. ¿divertida?

Comunidad de Lectores Gt dijo...

fijese que eso ya se me habia ocurrido... pero no me ha ocurrido. He llegado a lugares concurridos pero aburridos... total, no me contratan en bancos por perdido.

Anónimo dijo...

Los burocratas siempre se comen unos a otros!! el de arriba al de abajo... y al de arriba otro mas arriba! o en ultima instancia un grupo unido y cansado de soportar burocratas! muy buena historia! :)

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